El cielo es testigo de mi proceder ( Fin )
Sin embargo esta vez las cosas se salieron de control, al ingresar nuevamente al cuarto oscuro, sentí muchas manos sedientas de placer, me sentí atraído hacía varios lugares a la vez, el lugar se había colmado de parroquianos, que así como yo buscaban placer.
No sé en que momento pasó – estaba algo picado por el cuba – pero mientras me masturbaba recostado en la pared, sentí un culo a pocos centímetros de donde yo estaba, sin pensarlo siquiera lo toqué y a los pocos segundos ya tenía el jebe puesto. Ya estaba en faena.
De pronto, otro parroquiano que estaba cerca de mí, se quiso unir al ajetreo, intentó penetrarme, pero no se lo permití. Sin pensarlo mi acompañante del momento ya estaba metiéndosela, aunque no me crean no pensé participar de este trío, pero ya estaba metido en esto y no podía dar marcha atrás.
El peligro era inminente, por momentos sentí muchas manos tocando mi trasero, queriendo invadir mis entrañas, pero pude evitarlo.
Luego de un rato, me vine y rápidamente me alejé de mi acompañante, por lo que pude divisar – dentro de la penumbra - él continuó tirando. Salí raudamente, necesitaba refrescarme.
Ya me sentía un poco exhausto, recogí mi casaca y me fui. El próximo viernes procuraré ir nuevamente, si me da tiempo.



2 Comentarios:
Eso del cuarto oscuro lo escuche en una serie Gay de Queer as Folk y si es eso de lo que estas hablando que miedo :S estar con tipos que no conoces y si por un lado manejas proteccion siempre estan lo de las ETS.
Saludos. Yo tendría cuidado.
Cuando actualizas?
Publicar un comentario
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal